Frío que no arruina texturas
Cada alimento tiene su clima: tomates en zona templada para preservar sabor, hierbas en caja húmeda con papel absorbente, quesos en compartimento menos frío para evitar grietas. Sensores de temperatura y humedad pueden ajustar ventilación suavemente. El objetivo no es conservar por conservar, sino llegar a la mesa con carácter intacto. Cuando la conservación respeta materia prima y ritmo de uso, cocinas mejor, tiras menos y tu cocina luce precisa, generosa y muy viva.